Esto no es un cuento de Navidad

Hace unas semanas, algunos alumnos del colegio participaron en Ginebra en el campeonato internacional de Tchoukball. Todos conocemos los valores que rodean este deporte insignia del colegio pero como solemos decir, no se trata de palabras, sino de hechos.

Quisiéramos robarles unos minutos y compartir lo que sucedió en este campeonato.

Todos estábamos nerviosos, el viaje, las jugadas ensayadas, las familias en las gradas y todos nuestros amigos y conocidos siguiendo los partidos por las redes.

¿Todos? Todos no, sentado en el banquillo, en un rincón del pabellón había un niño solo. ¿Por qué es niño no estaba jugando, gritando y animando al resto de equipos? ¿Qué le sucede?

Se trata de Joe, un niño …. ¿Diferente?¿Un niño con TEA?  Ok, pero..¿ Desde cuando eso le impide jugar y disfrutar de la experiencia ?  Nuestro alumnado no se lo pensó un momento e invitó a Joe a entrenar con ellos y a jugar con ellos el día siguiente un partido.

 Joe aceptó, jugó, disfrutó y su familia no podía creer lo que veía. Lo que se pronosticaba como un nuevo fracaso del sistema para incluir a todas las personas, se convirtió en vivir en primera persona los valores que tanto el Tchoukball como el colegio promueven.

Días después recibimos estos mensajes :

Familia de Joe:

As a parent it’s hard to see your child struggle with things that others take for granted. One of the hardest things is seeing how others judge him rather than trying to understand and support him. The Spanish players didn’t do that, they seemed to have an ability to let him be himself which meant that Joe was happy to be around them when he didn’t feel comfortable with his own teammates. We are very proud of Joe for going to Genève Indoors and achieving as much as he did, and the parents of the Spanish team should be very proud of their children for being so supportive of Joe 😊

Como padre, es difícil ver a su hijo luchar con cosas que otros dan por sentadas. Una de las cosas más difíciles es ver cómo lo juzgan los demás en lugar de tratar de comprenderlo y apoyarlo. Los jugadores españoles no hicieron eso, parecían tener la capacidad de dejarlo ser él mismo, lo que significaba que Joe estaba feliz de estar cerca de ellos cuando no se sentía cómodo con sus propios compañeros de equipo. Estamos muy orgullosos de Joe por ir a Genève Indoors y lograr tanto como él, y los padres del equipo español deberían estar muy orgullosos de sus hijos por apoyar tanto a Joe.

Joe :

«I don’t speak much Spanish but that didn’t stop the players including me in their team. I had initially played with them on the Saturday evening and found them to be very friendly and welcoming which carried on into Sunday as I spoke with a few players during the day. After becoming overwhelmed and needing to take some time away from people the Spanish team helped me to readjust as they were very supportive and helped me feel okay being around other people again. The team even gave me a full new kit which I love and wear as often as I can.»

«No hablo mucho español, pero eso no impidió que los jugadores me incluyeran en su equipo. Inicialmente jugué con ellos el sábado por la noche y descubrí que eran muy amables y acogedores, lo que continuó hasta el domingo cuando hablé con algunos jugadores durante el día. Después de sentirme abrumado y necesitar tomarme un tiempo lejos de la gente, el equipo español me ayudó a readaptarme, ya que me apoyaron mucho y me ayudaron a sentirme bien estando con otras personas nuevamente. El equipo incluso me dio una nueva kit que amo y uso tan a menudo como puedo».

Las dos categorías ganaron todos los partidos y por consiguiente fueron campeones del torneo , pero se trajeron en el corazón el premio más importante.

Comments are closed.